“YESTERDAY”

2019 YESTERDAY (Danny Boyle)

Por: Martín Imer

Sin querer sonar demasiado repetitivo no se puede negar que en el cine moderno existe una fascinación por los grupos musicales del siglo pasado: este año tuvimos Rocketman, sobre las tribulaciones íntimas de Elton John y el año pasado Bohemian Rhapsody, mega exitosa y galardonada producción sobre Freddy Mercury y Queen. Se entiende que al público le fascina la famosa “vida de rockstar” en donde abundan los excesos tanto de excentricidades como de drogas, los viajes alrededor del mundo, los escándalos de cama y de vez en cuando alguna genialidad musical que justifique todo el derrotero privado. Es, para un espectador casual, la cúspide de lo que podríamos definir como la absoluta libertad, aunque en realidad para el que la vive está muy lejos de eso: las adicciones son una forma de escapar de ese universo de contratos y obligaciones, dinero por montones pero miles de personas que se aprovechan de esos beneficios. Sin embargo, en esta ola de films sobre música ya estaba comenzado a ser algo agotador el “biopic” tradicional, por lo que Hollywood parece responder con un giro diferente: hacer que las canciones sean el atractivo principal y no el artista, transmitiendo en cierta forma la intención de quienes las crearon. Yesterday llega para con esa intención: a través de una trama con bastantes giros volver a traer al reflector la música de Los Beatles (a pesar de que nunca se fueron de la primera fila) pero sin la necesidad de hacer una película sobre ellos.

Jack Malik es un cantante en horas bajas. Su música original no lo lleva a ningún lado importante y en cada presentación suya el público está más interesado en la bebida que consumirá antes que en los temas. La única que cree en él incondicionalmente es Ellie, su mejor amiga y su representante. Pero para el protagonista todo parece estar perdido, su destino siendo el de maestro de música y reponedor en un supermercado. Sin embargo una noche todo cambia: durante un extraño apagón mundial que dura un par de segundos Jack es atropellado y en el hospital descubre que nadie recuerda la existencia de Los Beatles, sin lugar a dudas una de las bandas más famosas de todos los tiempos. El enredo es todavía más grave, ya que luego descubre que es el único que conoce al grupo ya que en esta nueva realidad jamás existieron. El cantante se encuentra entonces en una encrucijada moral, ya que si bien los temas no son de él sería peor si no existieran en este mundo, por lo que comienza a adjudicarse la autoría de las canciones y a escalar en popularidad mundial, no sin estar exento de problemas, sobre todo con su mejor amiga con la cual comienzan a verse más y más separados.

Partiendo de una premisa ciertamente original, Yesterday tiene sin embargo varios problemas que impiden que despegue del todo. En primer lugar, el libreto parte de un buen lugar pero rápidamente crea bastantes puntos confusos en las reglas que establece, como en los distintos items que ya no existen en el nuevo mundo o eventualmente las personas que recuerdan al igual que el protagonista. Los personajes son, dentro de todo, bastante realistas pero existen en un universo extraño el cual tiene una base real pero algunos momentos de caricatura que no funcionan del todo con el resto de la propuesta, algo que el guionista había dominado de forma mucho más auténtica en “Una cuestión de tiempo”, su anterior trabajo que además lo tenía en la silla de director. Acá no sucede lo mismo, ya que la realización está en manos de Danny Boyle, reconocido responsable de grandes obras como Trainspotting, ¿Quien quiere ser millonario? y Sunshine – alerta solar. Boyle es un muy buen narrador y logra contar el relato con soltura y agilidad aunque no se encuentran aquí los manierismos visuales que siempre están presentes en sus mejores trabajos, apostando en esta oportunidad a una puesta en escena sencilla y funcional (el apartado técnico es correcto, como en todas las producciones de buen presupuesto actuales) que sin embargo no logra tener la identidad del cineasta.

Himesh Patel, el protagonista, está más que correcto, especialmente teniendo en cuenta que se trata de su primer trabajo en cine. Como Jack el intérprete logra darle un toque de simpatía a su mala suerte inicial y luego melancolía al éxito posterior, manteniendo una base de humanidad y frescura a lo largo de la trama que le aporta ese componente especial de involucramiento de la platea, de empatía. Lily James demuestra que es mucho más que una actriz secundaria dominando un personaje bastante complicado en papel (por sus idas y vueltas o su decidido segundo lugar en la historia) pero que gracias a su talento le da bastante vida y poder escénico cada vez que está en escena, además de tener una buena química con Patel que siempre ayuda. Y la sorpresa inesperada del reparto es Ed Sheeran, cantante en la vida real y que aquí se interpreta a sí mismo con sorna y buen humor, permitiendo incluso que el libreto se burle de él y de su estilo musical en varias situaciones, poniéndose humildemente en un segundo puesto ante el poder de la música de la talentosa banda, cante quien la cante. Incluso en un momento bastante simpático en el que Sheeran compite con Jack sobre quien crea la mejor composición su reacción luego de perder es impagable y revela el grado de complicidad del famoso con el proyecto.

Yesterday no logra funcionar del todo, aunque para los fans de la conocida banda será una excusa para escuchar con el sonido del cine los mundialmente conocidos temas que aman — incluso aunque no suenen directamente de la boca de John, Paul, George y Ringo. Incluso puede armar un debate interesante (aunque no planteado por el film) que fui concibiendo a medida que avanzaba el metraje: ¿el éxito de una banda o una canción en particular se debe solamente al talento involucrado o también importa su entorno? Los temas de Los Beatles, tan reveladores no sólo de la personalidad y el estilo de sus creadores sino también de la época en la que vivían y los movimientos culturales cambiantes que los rodeaba ¿podrían tener el mismo impacto en el siglo 21, serían tan revolucionarios e influenciales? Y si efectivamente la música es una expresión cultural que también se relaciona directamente con el momento en el que se crea ¿sonaría igual esta música, con las sensibilidades musicales de la actualidad, o tendrían que adaptarse a riesgo de perder su esencia? De algo no hay dudas: si Los Beatles no existieran, se hubiese perdido un escalón fundamental de la música contemporánea.

YESTERDAY (Idem, 2019, Reino Unido/Rusia/China) Dirección: Danny Boyle. Guion: Richard Curtis. Fotografía: Christopher Ross. Montaje: Jon Harris. Música: Daniel Pemberton. Con Himesh Patel, Lily James, Sophia Di Martino, Ed Sheeran, Kate McKinnon.

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2 comentarios

  1. Enriquecedor comentario Martin. Me voy a tomar el atrevimiento de dar mi visión acerca de alguna de las preguntas que planteas al final de la reseña. Y es que directamente es imposible pensar la música posterior a los Beatles si ellos no hubieran existido, ya que aún en el estilo- y hablo de los que aportan, claro- que apriori pueda aparecer como más alejado a su música, la influencia está y es reconocida por sus propios creadores.abrazo.

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