“TED BUNDY: DURMIENDO CON EL ASESINO”

2019 TED BUNDY DURMIENDO CON EL ASESINO (Joe Berlinger)

Por: Martín Imer

La relación entre el público general y los asesinos seriales es larga y muy fructífera. Año tras año asistimos, sobre todo en la televisión, a horas de contenido de ficción o documental sobre los casos mas retorcidos y morbosos de la historia criminal tanto moderna como antigua, además del constante seguimiento que hacen los informativos de las mas recientes novedades de la crónica roja. En los anales de la historia criminal estadounidense tal vez uno de los casos más conocidos y atroces resulta el de Ted Bundy, infame criminal que aterrorizó a todas las mujeres durante los años ’70. Para hacerse una leve idea de las atrocidades de este señor, sólo antes de morir confesó que había sido autor de treinta homicidios aunque no se sabe con exactitud hasta el día de hoy si esa cifra es certera o fue responsable de aún más. Al término del juicio, el juez declaró que los crímenes de los que Bundy fue acusado durante el transcurso de esos días habían sido “extremadamente crueles, malvados y viles

La película, sin embargo, presenta los hechos desde la mirada de la novia en aquel momento del asesino, la joven madre soltera Elizabeth Kloepfer. Para ella todo era color de rosas: luego de conocerse en un bar el atractivo hombre se intregró con facilidad en su vida, siendo un buen acompañante y padrastro; un hombre bueno con el que planeaba pasar su vida. Lo que nunca se imaginó fue que luego de un arresto por no detenerse ante una autoridad policial en la carretera a su novio se le comenzara a relacionar con siniestros crímenes alrededor del país. Mientras la vida de Elizabeth comenzaba a deteriorarse luego de tener que decidir en que lado posicionarse la de Bundy se volvía una película: con su cara constantemente en todos los noticieros el país entero estaba atento al juicio que determinaría su destino…

Si algo es evidente a la hora de repasar los últimos trabajos del director Joe Berlinger es que la historia de Ted Bundy le debe resultar apasionante, ya que también fue el responsable de la serie documental de Netflix Conversaciones con un asesino. No pude ver este material antes de Durmiendo con el asesino pero aquí se puede ver que hay una gran dedicación por permanecer lo más cercano posible al material, algo evidenciado por los fragmentos reales que aparecen en pantalla durante los créditos finales y son muy parecidos a lo que se vio previamente en el metraje. La narración va de menos a más, ya que empieza de forma bastante problemática, con varios eventos pasando de forma muy acelerada o brusca pero logra eventualmente un mayor dominio del ritmo, permitiendo desarrollar un poco mejor la historia. Hay una decisión muy astuta del director a la hora de no mostrar los asesinatos en escena, ya que además de que resulta más escalofriante imaginarlos a verlos (las descripciones son realmente aterradoras) se permite tener cierta ambigüedad con respecto a la personalidad del asesino e incluso jugar con la idea de si verdaderamente era el culpable de tales crímenes. Es un juego complicado para cualquier director, ya que podría caer fácilmente en la justificación de los actos de un psicópata, pero afortunadamente en el tercer acto decide cerrar la trama con una situación contundente que termina de aclarar las dudas en el espectador.

Lo más interesante además de ese punto gris moral que tiene la película en su nudo es la parte actoral, especialmente la de sus dos protagonistas. Lily Collins es una actriz potente y que sabe explotar muy bien su vulnerabilidad en pantalla, resultando una presencia agradable y misteriosa que convence al espectador en la mayoría de las veces y aquí no decepciona, aportando a través de sus gesticulaciones la problemática interna de su personaje, una duda genuina que incluso es justificable gracias a la intérprete. Sin embargo el show es de Zac Efron, actual cara bonita del cine hollywoodense quien ha tenido pocas oportunidades para mostrar que verdaderamente es un buen actor. Aquí se apodera de la pantalla con una interpretación que no solo se queda en el notable parecido físico con la figura real sino que también llena su rol de carisma y un alo de perversa inocencia, algo que seguramente también hizo el propio Bundy durante su juicio televisado logrando que muchísimas mujeres cayeran rendidas ante él incluso con las terribles acusaciones en su contra.

Si bien es una producción discreta – lo que hace que sus limitaciones puedan ser perdonadas – el producto es constantemente atrapante tanto por la buena química de la dupla actoral como también por el intento de comprender y dejar en un mejor lugar en la historia a su protagonista femenina: en cierta forma al presentar a Bundy como un encantador y bondadoso ser humano no se está intentando ser indulgente con él sino mostrarlo como ella lo veía y a partir de ahí ver cómo una persona puede caer dentro de las incontables mentiras de un experto de la manipulación, algo acrecentado por el hecho de que se trataba de la persona más cercana en su vida.

TED BUNDY: DURMIENDO CON EL ASESINO (Extremely wicked, shockingly evil and vile, EE.UU, 2019) Dirección: Joe Berlinger. Guion: Michael Werwie. Fotografía: Brandon Trost. Música: Marco Beltrami, Dennis Smith. Montaje: Josh Schaeffer. Con Zac Efron, Lily Collins, Kaya Scodelario, Jim Parsons, John Malkovich.

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