“BAD BOYS PARA SIEMPRE”

2020 BAD BOYS PARA SIEMPRE

Por: Martín Imer

No todo el cine tiene pretensiones intelectuales, y eso lo saben bien tanto el director Michael Bay como las estrellas Will Smith y Martin Lawrence. Lo de los tres es el escapismo, el entretenimiento puro y duro en donde las historias no suelen importar mucho sino que el atractivo es el carisma de los actores y el talento visual del realizador, orquestando delirantes secuencias de acción. En 1995, los tres estaban en un gran momento de sus respectivas carreras cuando se juntaron para hacer Dos policías rebeldes, un policial con toques de comedia que si bien era muy convencional cumplía bien con su función de ofrecer un buen rato, algo que también se tradujo en excelentes números de taquilla justificando una secuela que llegó en 2003. Dos policías rebeldes 2 es la más recordada ya que se trata de una oda al exceso, como suele suceder con todos los títulos del mencionado cineasta, una obra de alocada escala que aumenta todos los elementos de la original con el típico estilo Bay, filmando el asunto de una forma casi vulgarmente “estética”. Más allá de cualquier opinión crítica lo cierto es que ambas fueron bien recibidas por el público y durante años ambos protagonistas intentaron juntarse para hacer una continuación, algo que no se dió hasta el año pasado.

Bad boys para siempre devuelve a la pantalla grande a los detectives Marcus Burnett y Mike Lowrey, todavía en actividad por las calles de Miami. Sin embargo, mientras el primero se ve cada vez más atraído hacia la idea del retiro el segundo se siente en su mejor momento, atrapando criminales y huyendo de lo que podría considerarse una vida normal y en familia. Todo cambia para la dupla cuando una noche Mike queda en coma luego de ser baleado en la calle, convenciendo a Marcus de alejarse de la vida policial. Cuando Lowrey despierta, lo único que quiere es vengarse de quien casi lo mata con la ayuda de su amigo, aunque por primera vez están en veredas distintas. El iracundo Mike vuelve a las calles con sed de sangre y se une a una nueva unidad anti crimen para encontrar al responsable del atentado contra su vida mientras su antiguo compañero lo ve desde el retiro… aunque se sabe que un policía rebelde siempre lo será, eventualmente uniéndose a la acción.

Uno puede ir a ver esta película con cierta seguridad sobre lo que va ir a ver, algo que generalmente juega en contra. Sin embargo, tal vez la previsibilidad que tiene todo el libreto termina erigiéndose como su mayor virtud: el espectador adivina cada giro que tomará la trama pero en vez de enojarse termina festejando cada situación exagerada que esta presenta, algo que logra gracias a la inmediata complicidad que genera con el público. Si bien no es del todo necesario ver las anteriores, todos los que durante años vieron las aventuras de estos dos policías en el cine y posteriormente en el cable podrán sentirse “como en casa” con una tercera parte que busca mantener el mismo tono y estilo que caracteriza a la saga, consiguiendo resultados francamente sorprendentes. Por supuesto que Bad boys para siempre se mantiene todo el tiempo dentro de su propio techo y no aspira a nada más que un simple buen rato, pero funciona y a pesar de presentar varios giros problemáticos se deja ver sin problemas.

Desde que se anunció esta tercera parte llamaba la atención una llamativa ausencia: la de Michael Bay en la dirección. Si bien el realizador aparece en un breve cameo los fans de las anteriores se preguntaban si podría replicarse la energía de las otras sin su presencia detrás de las cámaras, y los directores Adil El Arbi y Bilall Fallah demuestran que efectivamente era posible. Esta dupla trae a la mesa una bienvenida imaginación visual, un potente uso de la cámara en varias escenas de acción y un dinámico ritmo que sirve bien para este tipo de productos. Lo más importante (y ausente en muchos films del estilo) es que los movimientos se ven y se entienden sin renunciar al movimiento frenético o el montaje adrenalítico. Y hablando de duplas es obvio que la película no sería lo mismo (es más, ni siquiera existiría) sin la presencia de Martin Lawrence y Will Smith, los cuales se nota están muy contentos con volver a papeles tan queridos. En el caso de Smith, hace años no lo veíamos tan enérgico y carismático en la pantalla grande, y en el de Lawrence sencillamente hace años no lo veíamos en salas, ayudando aún más a la nostalgia. La química entre ambos está intacta y cada vez que aparecen juntos ofrecen exactamente lo que el público pide de ellos.

BAD BOYS PARA SIEMPRE (Bad boys for life, EE.UU, 2020) Dirección: Adil El Arbi, Bilaill Fallah. Guion: Joe Carnahan, Chris Bremner, Peter Craig. Montaje: Dan Lebental, Peter McNulty. Fotografía: Robrecht Heyvaert. Música: Lorne Balfe. Con Will Smith, Martin Lawrence, Vanessa Hudgens, Kate del Castillo, Joe Pantoliano.

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